El Instituto de Ingenieros
Técnicos de España, que agrupa a las ingenierías técnicas, también está negociando el diseño de las titulaciones del Espacio Europeo de Enseñanza
Superior y los perfiles profesionales de los Ingenieros Técnicos.
En las últimas semanas se están produciendo unas intensas negociaciones entre la
Dirección General de Universidades y los representantes de los Colegios de Ingenieros Técnicos para debatir sobre los perfiles formativos y las características de las titulaciones de
Graduado en Ingeniería que tomarán las atribuciones profesionales de nuestras actuales profesiones.
A lo largo de este mes de septiembre
estarán definidas las condiciones que caracterizarán para los Graduados y Másteres en Ingeniería, como titulaciones cíclicas que implantarán en España la
convergencia de nuestros titulados universitarios en el EEES.
Precisamente para ultimar los detalles que establecerán si el futuro ingeniero de referencia en
España será o no el equivalente al europeo de primer ciclo, se vienen reuniendo, con asiduidad desde este verano, nuestros representantes elegidos desde el INITE con Felipe Petriz, como
máximo responsable delegado por la Ministra y el Secretario de Estado para dilucidar este trascendental debate. Los últimos miércoles de este mes, en sendas sesiones de trabajo, el
Presidente del INITE, el Secretario General, el Presidente de la Comisión de Formación y los Presidentes de Aeronáuticos e Industriales, que conforman la mesa de negociación,
han expuesto las razones por las que es preciso otorgar al Graduado en Ingeniería del futuro en España, similares competencias académicas y reconocimiento profesional a las
tendencias en la mayoría de los países europeos.
Así, en la redacción final de la Orden Ministerial en ciernes que se prevé aprobar en
Consejo de Ministros a finales de octubre se habrá de cumplir lo dictado en la Declaración de Bolonia en relación con que los estudios de ciclo corto sean los relevantes para el mercado
laboral; y lo ordenado en el Real Decreto de transposición en España respecto a que el Grado sea orientado a la preparación para el ejercicio de actividades de carácter
profesional, mientras que el Máster tiene como finalidad una formación avanzada, de carácter especializado o multidisciplinar, orientada a la especialización académica
o profesional, o bien a promover la iniciación en tareas investigadoras.
Para diseñar unas titulaciones con auténtica capacidad de ser reconocidas
incluso desde las actuales profesiones de la ingeniería técnica, nuestros representantes han expuesto como requisitos fundamentales “sine qua non”, unos mínimos
pendientes de asegurar:
• Eliminar de las órdenes ministeriales cualquier referencia o consideración de especialidades en los títulos de Grado.
• Introducir en las órdenes ministeriales la correspondiente reserva de nombre en los títulos de Grado que identifiquen a cada una de las ramas de la
Ingeniería.
• Incorporar en las órdenes ministeriales de las titulaciones de Grado las competencias de carácter generalista definidas por los Colegios
profesionales de Ingeniería Técnica para cada rama de la ingeniería y que les permita asumir las atribuciones plenas en el ámbito de la ingeniería de que se trate.
El Director General se ha comprometido el último miércoles a enviarnos oficialmente a los Colegios los informes preceptivos sobre nuestras respectivas Fichas
profesionales y a respetar los 15 de días pertinentes para que hagamos alegaciones conforme a lo previsto en el procedimiento oficial. Como quiera que, finalmente, antes de las citadas
comunicaciones quiere consensuar las posiciones lo máximo posible, nos va a remitir en menos de una semana las respuestas conjuntas de forma escrita a los puntos del párrafo anterior, que
no ha querido anticiparnos esta misma tarde, para que nos pronunciemos sobre ellas.